A veces me pregunto si vale la pena escribir algo, ni
hacer nada en este mundo que merezca la pena.
¿Dejar huellas para que?
Cuando una asiste al entierro de un niño de 12 años
fallecido después de meses de calvario, una se pregunta y pone en duda
cualquier cosa.
Cuando oigo al cura decir que ha sido un regalo de Dios,
que hubiésemos disfrutado de la presencia de ese pequeño ser, me dieron ganas
de gritar y mandarlo a la mierda.
Que era un día de alegría, porque el niño iba a
encontrase con Dios, nos ha jodidooo!.
Cuando estamos acostumbrados a estar rodeados de
violencia, de muertes por todas partes, parece que no nos afecta, que
terminamos vacunados; hasta el momento que lo vives tan de cerca, en primera
persona.
Pero me rebelo, odio esta sociedad, este mundo esta
miserable convivencia con lo patético. Cuando creo que ya estoy de vuelta de
todo, me quedo muy sorprendida cuando una madre lee una homilía a modo de
despedida de su hijo, sin emoción en la voz sin verter una lagrima siquiera,
casi con una sonrisa diciéndole al público que no lloren que el niño está mejor
que nosotros.
¿Acaso es que ya no le quedan lágrimas a esta mujer?.
¿Acaso el sufrimiento continuo transforma de esta manera
a las personas que se vuelven inmunes?.
¿Acaso los clérigos le han comiendo la razón? Aquellos
que dicen que el niño es más feliz ahora, que estará mejor....
¡¡¡Mierda para todos ellos!!!
Para empezar dios no debió permitir que le ocurriera una
cosa así.
Como si se pudiera pensar que hay algo mejor por ahí.
Algo mejor allá en otros mundos, si en este que conocemos
no somos capaces de cuidarlo, de cuidarnos, ¿si aquí que somos conscientes,
responsables de nuestra materia y nuestra presencia no llevamos cuidado como
coño vamos a estar más felices en ninguna otra parte?
¿He perdido la fe?
Creo que sí. Desde hace mucho.
Desde que veo niños morir bajo las bombas, arrastrados
por un tsunami, morir de inanición, bajo las fauces de la esclavitud y la
perversión...
¿He perdido la fe?
Si, desde que veo a madres enterrar a sus hijos sin una
lágrima en los ojos,
sin emoción en la voz....
Es posible que su dolor sea tan intenso y profundo, que
sus lágrimas hayan sido vertidas durante tantos meses que ya no sienten, ya no
son…
Yo no soy quien, ni para opinar ni para juzgar…pero
Ya no creo en nada....

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