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23 dic 2017

Rey de los olivos ©Aïcha 2018

Más se volvió a perder
entre los troncos milenarios.
El dorado aceite brillaba
entre sus manos.
Su tiempo escaso
no le permitía ni un simple saludo.
Y aunque se acordara,
no solo su voluntad contaba.
Heme aquí con la duda,
muy a mi pesar,
si su interés era personal
o simple pasatiempo,
si era interés de verdad,
sincero y honesto.
Solo el tiempo
y la voluntad
dirán el resto.

25 nov 2017

Tiempo de cambios..©Aïcha 2017

Es tiempo de cambios.
La vida es un constante ir y venir de cosas que empiezan, crecen, y se mueren.
Mis ciclos de cambios van de ocho en ocho, sera también porque mi numero astrológico es el ocho, y yo que sé !!
 El caso es que vengo observando que no aguanto situaciones del tipo que sean, en este caso personales más de ocho años seguidos. 
Así que para el futuro ya estoy preparada.
Mis amores me duran eso, y bien que lo siento porque alguno hubiera querido para toda la vida. Pero la vida que me ama, no está de acuerdo y me produce un cambio constante para que mis ciclos vitales así sean.
Yo empece amarte más que a la luz de mis ojos el día que me volví y tu presencia tapo el horizonte.
Ese horizonte hoy te lleva lejos de mi, de mi vista, de mi presencia, y de mi vida.
He tardado mucho tiempo en comprender que no vas a volver. Que nuestra vida juntos se acabo.
Que todo se reduce a un hola como estas? Y cada vez mas distanciado y distante. Que ese horizonte lleno de luz y de estrellas, hoy está cubierto de nubes oscuras y lejanas.
Que mis sentimientos de amor y luz, cada vez son mas tenues y tristes.
Poco importa ya nada, si esto es la vida, esto es lo que me toca, así que me resigno, me encojo y sigo, esperando día tras día que sea el último.

Je te perds. ©Aïcha 2017


18 jun 2017

un cuento para mi princesa@ 2017

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@Un cuento para mi princesa

Erase una vez, en un país lejano y triste llamado
Irlanda, una princesita muy guapa que se llamaba Mia. En ese país que se, el cielo siempre estaba gris, feo y llorón, las nubes escondían casi todos los días los alegres rayos de sol. Solo de vez en cuando cuando las nubes se dormían o estaban perezosas para avanzar, entre ellas aparecían unos rayitos que venían a beberse el agua de la lluvia.

Un día, la princesita Mia, su mamá Myriam, su papá Andrew, y el pequeñito Dylan fueron de viaje, de vacaciones a España a visitar a su abuelita y su yaya, que vivían en un sitio donde hacía mucho sol y mucho calor. Donde habían palmeras verdes y un mar muy grande y muy azul.
Cuándo fue la hora de volver la princesita Mía no quería irse, porque a ella le gustaba mucho el sol  y el mar, entonces le dijo a su mamá:
  • Mummy podría llevarme un poquito de sol para nuestro jardín?
Su mamá le sonrió y le preguntó:
  • Y como te lo vas a llevar cariño?
  • lo meteré en un bote y luego en la maleta...
Asi que asi lo hicieron, salieron al parque con un bote grande dejaron que  el sol entrará en él y enseguida lo taparon, metieron el bote en la maleta y volvieron a su país.
Cuando llegaron a su casa la princesita Mia y su hermano Dylan corrieron al jardín con el bote lleno de sol para destaparlo y dejar que saliera.

Las nubes estaban atentas mirando que pasaba y se apretujaban unas contra otras, y cuchicheaban,
  • Tu que crees que traen en ese bote, decía una nubecita gris clarito.
  • Ay pues no sé, parece que hay una cosa dentro que brilla mucho, respondió su hermana gordita.
  • Lo han traído de España, ¿que será? preguntó una tercera que empujaba para ver mejor.
Mia y Dylan estaban sentados en el centro del jardín con el bote enmedio, Dylan que era más fuerte lo abrió y enseguida salieron rayos de sol desperezándose y bostezando, eran muy brillantes y dorados y daban calor.
  • Hoo, dijeron las nubes todas a la vez, como brillan y que bonitos son.

La princesita Mia y su hermanito Dylan, guardaron el bote muchos muchos años, y siempre que salían al  jardín a jugar, fuera invierno o verano, destapaban el bote y tenían luz y calor,
y un poquito de sol de España.

Cantos a mi memoria...

Quiero cada noche vivir nuestras vidas, y cada mañana despertar a nuestros sueños ...