Etiquetas

18 jun 2017

un cuento para mi princesa@ 2017

Video

@Un cuento para mi princesa

Erase una vez, en un país lejano y triste llamado
Irlanda, una princesita muy guapa que se llamaba Mia. En ese país que se, el cielo siempre estaba gris, feo y llorón, las nubes escondían casi todos los días los alegres rayos de sol. Solo de vez en cuando cuando las nubes se dormían o estaban perezosas para avanzar, entre ellas aparecían unos rayitos que venían a beberse el agua de la lluvia.

Un día, la princesita Mia, su mamá Myriam, su papá Andrew, y el pequeñito Dylan fueron de viaje, de vacaciones a España a visitar a su abuelita y su yaya, que vivían en un sitio donde hacía mucho sol y mucho calor. Donde habían palmeras verdes y un mar muy grande y muy azul.
Cuándo fue la hora de volver la princesita Mía no quería irse, porque a ella le gustaba mucho el sol  y el mar, entonces le dijo a su mamá:
  • Mummy podría llevarme un poquito de sol para nuestro jardín?
Su mamá le sonrió y le preguntó:
  • Y como te lo vas a llevar cariño?
  • lo meteré en un bote y luego en la maleta...
Asi que asi lo hicieron, salieron al parque con un bote grande dejaron que  el sol entrará en él y enseguida lo taparon, metieron el bote en la maleta y volvieron a su país.
Cuando llegaron a su casa la princesita Mia y su hermano Dylan corrieron al jardín con el bote lleno de sol para destaparlo y dejar que saliera.

Las nubes estaban atentas mirando que pasaba y se apretujaban unas contra otras, y cuchicheaban,
  • Tu que crees que traen en ese bote, decía una nubecita gris clarito.
  • Ay pues no sé, parece que hay una cosa dentro que brilla mucho, respondió su hermana gordita.
  • Lo han traído de España, ¿que será? preguntó una tercera que empujaba para ver mejor.
Mia y Dylan estaban sentados en el centro del jardín con el bote enmedio, Dylan que era más fuerte lo abrió y enseguida salieron rayos de sol desperezándose y bostezando, eran muy brillantes y dorados y daban calor.
  • Hoo, dijeron las nubes todas a la vez, como brillan y que bonitos son.

La princesita Mia y su hermanito Dylan, guardaron el bote muchos muchos años, y siempre que salían al  jardín a jugar, fuera invierno o verano, destapaban el bote y tenían luz y calor,
y un poquito de sol de España.

No hay comentarios:

Cantos a mi memoria...

Quiero cada noche vivir nuestras vidas, y cada mañana despertar a nuestros sueños ...