Te he buscado en el ajetreo de la mañana,
en el recóndito suspiro de una adolecente,
en el paso cansino de un anciano,
te he buscado en el hueco de mi mano.
A las puertas de mi otoño,
En los cristales de lluvia prendidos en mi ventana,
En el suspiro de un amor lejano.
Te he buscado en el rostro encallecido
de mi padre, en las canas de mi madre
en la sonrisa de mi hermano.
Busqué y busqué en los árboles,
en las ramas, en las cuevas
en las charcas,
para nada...
Te he buscado, amor del alma,
para nada...

en el recóndito suspiro de una adolecente,
en el paso cansino de un anciano,
te he buscado en el hueco de mi mano.
A las puertas de mi otoño,
En los cristales de lluvia prendidos en mi ventana,
En el suspiro de un amor lejano.
Te he buscado en el rostro encallecido
de mi padre, en las canas de mi madre
en la sonrisa de mi hermano.
Busqué y busqué en los árboles,
en las ramas, en las cuevas
en las charcas,
para nada...
Te he buscado, amor del alma,
para nada...

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